Tanto la depilación láser como la depilación con equipos de Luz Intensa Pulsada o IPL son, en sentido estricto fotodepilación, es decir, depilación mediante la luz.
En ambos casos se depila por el proceso que se conoce como fototermolisis selectiva. En este proceso, la energía que contiene el haz de luz o láser es captada por el pigmento natural del pelo, la melanina, y convertida en calor. Este calor quema la matriz germinativa del pelo, que no vuelve a salir.
La única diferencia real es que en el caso del láser se trata de luz coherente de una única longitud de onda (1064 nanómetros en el caso del láser de Nd-YAG, 755 nanómetros en el caso del láser de Alexandrita), mientras que en el caso de la IPL se trata de luz blanca con un rango de longitudes de onda desde 400 hasta 1200 nm.
Por tanto, las dos clases de equipos son igualmente eficaces en lo que a la depilación se refiere. Sucede que los equipos IPL pueden llevar a cabo también tratamientos de fotorrejuvenecimiento y acné, mientras que los de Láser tienen otras aplicaciones. Esta diferencia es la que hace que un centro opte por uno u otro sistema de fotodepilación.
Al término del tratamiento, Sophie Santé garantiza la eliminación de más del 80% del vello en la zona tratada si se siguen todos los protocolos recomendados. En un gran número de casos, la eliminación del vello es incluso mayor. El porcentaje restante es en la gran mayoría de los casos prácticamente inapreciable, ya que se trata de vello muy fino y sin color.
Además, la zona a tratar permanece perfectamente depilada desde la primera sesión.
La fotodepilación, tanto Láser como IPL, actúa mediante la fototermólisis selectiva, principio por el cual la melanina (pigmento natural del pelo) absorbe la energía de la luz y la transforma en calor para quemar el pelo.
Los nuevos equipos láser basados en tecnología de Alexandrita han mejorado mucho la eficacia en casos de vello rubio y fino (y por tanto con escasa melanina).
Si no hay melanina, como en los pelos albinos o las canas, los resultados pueden no ser satisfactorios; en estos casos puede ser más recomendable la depilación eléctrica.
No obstante, el caso debe valorarlo una esteticista especializada en fotodepilación.
Se suele recomendar que en los tratamientos corporales el número de sesiones varíe entre seis y ocho, durante un período de doce a dieciocho meses.
El intervalo entre estas sesiones suele ser de ocho a diez semanas. En los tratamientos faciales se recomienda un número de entre diez y doce sesiones, durante un período de dieciocho meses. Este intervalo suele ser de seis a ocho semanas. En ambos casos los resultados obtenidos son buenos, permaneciendo y manteniendo la zona a tratar bien depilada desde el primer día.
Los precios de la fotodepilación dependen de diversos factores, como el tipo y color de vello, la densidad de éste, fototipo cutáneo, y demás características.
Cada uno de los centros Sophie Santé tiene total libertad para establecer sus propias tarifas y precios.
Te recomiendo que acudas a tu centro más cercano en el que, con total seguridad, te atenderán de una forma muy amable y te informarán sin ningún compromiso, además de responder a todas tus dudas y hacerte un diagnóstico totalmente personalizado y gratuito.
La sensación de la fotodepilación en la piel no es agradable, pero su calificación como "dolorosa" depende del umbral de sensibilidad de la persona objeto del tratamiento. En cualquier caso, es mucho menos dolorosa que otros métodos tradicionales, como la depilación a la cera, y de incomparablemente mayor efectividad y permanencia.
De todas formas, puedes acudir a tu centro más cercano, donde la especialista te asesorará y hará una prueba de forma gratuita para que puedas comprobarlo.
Cualquier momento es bueno para realizar la fotodepilación, aunque las estaciones más habituales son primavera y otoño.
Los únicos requisitos que se deben cumplir son no tener la piel bronceada o no haber tomado el sol 15 días antes, y utilizar un protector solar pantalla láser total.
No es conveniente llevar a cabo sesiones de fotodepilación en personas embarazadas, ya que se dan en la mujer desarreglos hormonales (se genera prolactina) y puede haber cambios en la pigmentación de la piel, con lo que se reduce la efectividad del tratamiento.
Por otra parte, nada impide que comiences tu tratamiento y lo interrumpas en el momento en que quedes embarazada, para continuar una vez acabada la lactancia; el número de sesiones a realizar no varía aunque éstas sean más espaciadas, y los resultados finales serán igualmente buenos.
Por otra parte, si ya estás embarazada, te recomendamos que esperes hasta terminar el periodo de lactancia, puesto que durante éste también se producen cambios hormonales.
La fotodepilación IPL o láser no tiene apenas efectos secundarios y por lo tanto se puede realizar a cualquier edad. Sin embargo no recomendamos llevar a cabo un tratamiento hasta que no se dé el desarrollo hormonal por completado, puesto que antes podrían aparecer nuevos pelos. Por ello es conveniente esperar a que el organismo madure.
Por otro lado, al ser menor de edad, la especialista te pedirá un permiso de tus padres o tutores.
La fotodepilación no está contraindicada en casos de diabetes. Sin embargo, la mayor dificultad de los diabéticos para cicatrizar podría agravar cualquier pequeño problema que en otro caso no habría revestido importancia. En cualquier caso, lo más conveniente antes de comenzar cualquier tratamiento es consultar con el médico especialista. Si éste lo autoriza, acude a tu centro más cercano, donde una esteticista profesional valorará tu caso y te hará un presupuesto y diagnóstico personalizado.
Resulta complicado valorar la situación, por eso lo mejor es que lo consultes con tu esteticista de confianza.